Ingredientes
- 1 frasco de alubias verdinas Adolfo Sádaba.
- 300 g de almejas.
- 12 langostinos.
- 1 cebolla pequeña.
- 2 dientes de ajo.
- 100 ml de vino blanco.
- 400 ml de caldo de pescado.
- Aceite de oliva virgen extra.
- Perejil fresco.
- Sal.
- Pimienta negra.
- Una pizca de pimentón dulce, opcional.
PASO A PASO
1. Preparar las almejas
Antes de comenzar, coloca las almejas en un recipiente con agua fría y sal durante unos 30 minutos.
De esta forma ayudaremos a eliminar posibles restos de arena.
Después, acláralas bien y resérvalas.
2. Pelar los langostinos
Pela los langostinos dejando algunos enteros si quieres utilizarlos posteriormente para decorar el plato.
Reserva las cabezas y las cáscaras, ya que podemos utilizarlas para potenciar el sabor del caldo.
3. Preparar un caldo rápido
Añade un poco de aceite de oliva a una cazuela e incorpora las cabezas y cáscaras de los langostinos.
Saltéalas durante unos minutos presionándolas ligeramente para que liberen todo su sabor.
Añade el caldo de pescado, deja cocinar durante unos 10 minutos y cuélalo.
Reserva el caldo caliente.
4. Preparar el sofrito
En una cazuela amplia añade un chorrito de aceite de oliva.
Incorpora la cebolla y los dientes de ajo bien picados y cocina a fuego suave hasta que estén tiernos.
Si quieres aportar un toque adicional de sabor, puedes añadir una pequeña cantidad de pimentón dulce.
Remueve rápidamente para evitar que se queme.
5. Añadir el vino blanco
Incorpora el vino blanco y deja cocinar durante unos minutos hasta que se evapore buena parte del alcohol.
Añade después el caldo de pescado que hemos preparado anteriormente.
6. Incorporar las verdinas
Escurre ligeramente las verdinas de Conservas Adolfo Sádaba e incorpóralas a la cazuela.
Mezcla con suavidad para evitar que se rompan.
Deja cocinar todo junto durante aproximadamente 8 o 10 minutos a fuego medio-bajo.
Las verdinas ya están cocinadas, por lo que únicamente necesitamos que se integren con el caldo y absorban los sabores.
7. Añadir las almejas
Incorpora las almejas a la cazuela y tapa.
Déjalas cocinar durante unos minutos hasta que comiencen a abrirse.
Retira cualquier almeja que permanezca completamente cerrada después de la cocción.
8. Incorporar los langostinos
Cuando las almejas estén prácticamente listas, añade los langostinos.
Necesitarán muy poco tiempo de cocción.
Con aproximadamente dos minutos será suficiente para mantener una textura jugosa.
9. Dejar reposar
Apaga el fuego y deja reposar la cazuela durante unos minutos.
El reposo ayudará a que los sabores terminen de integrarse y el caldo adquiera una textura ligeramente más cremosa.
Antes de servir, añade perejil fresco picado y un pequeño toque de pimienta negra.
Un plato sencillo con resultado especial
Utilizar las verdinas ya cocidas permite reducir considerablemente el tiempo de preparación.
No necesitamos dejarlas previamente en remojo ni controlar largas horas de cocción, por lo que podemos concentrarnos en preparar el acompañamiento y conseguir un caldo lleno de sabor.
La combinación con langostinos y almejas aporta un contraste especialmente agradable entre la suavidad de la legumbre y el sabor del marisco.
Consejos para conseguir un mejor resultado
Es importante no remover las verdinas con demasiada fuerza.
Lo recomendable es mover ligeramente la cazuela para integrar los ingredientes y mantener las legumbres enteras.
También podemos variar la cantidad de caldo dependiendo del resultado que busquemos.
Para un plato más caldoso, añadiremos un poco más. Si preferimos una textura más cremosa, podemos dejar reducir durante unos minutos adicionales.
Otras combinaciones
Esta misma receta puede adaptarse fácilmente.
Podemos sustituir los langostinos por gambones, incorporar mejillones o añadir pequeños trozos de sepia.
También puede prepararse únicamente con almejas para conseguir una versión más sencilla.
Las verdinas combinan especialmente bien con productos del mar, lo que permite crear distintas recetas partiendo de una misma conserva.
Verdinas listas para disfrutar
Las alubias verdinas de Conservas Adolfo Sádaba permiten preparar platos completos y llenos de sabor de una forma mucho más rápida.
Una buena conserva puede convertirse en la base de una receta especial sin necesidad de pasar horas en la cocina.
Estas verdinas con langostinos y almejas son una opción perfecta para una comida de fin de semana, una ocasión especial o simplemente para descubrir una forma diferente de disfrutar de las legumbres.

